Tenemos tantas ganas de escuchar semejante aserto que no me he resistido a dar tan buena nueva, aunque sé que nadie me creerá. Quizás sea porque ya se nos han anunciado reiteradamente cosas parecidas, brotecitos verdes, estimaciones de crecimiento y sus respectivas correcciones.
Ya no hay quien crea ni lo que se dice, ni a quienes lo dicen, aquí no hay quien se crea nada.
Por el momento, no obstante, aun quedan reductos de confianza, todavía creemos que el piloto que lleva nuestro avión no está borracho, o que , el médico que nos está atendiendo, es el médico que dice ser, lo es y está preparado convenientemente, o que el arquitecto que ha diseñado, y supervisado, el edificio en el que estamos escuchando un concierto de Mozart, ha realizado su trabajo, lo ha hecho a conciencia , y no se nos caerá la techumbre encima.
Pero, lamentablemente, se ha enquistado la “puta” mentira y con ella, los proxenetas, los rufianes, la desconfianza entre nosotros.
Un problemón, un grave problema ¿Y nos preguntamos pero de quien es la culpa? ¿Cuál es la solución, quién la tiene? ¿ Quién va a poner el necesario orden y lo arreglará?
¿Se ha deshinchado aquella iniciativa general para subir la moral decaída? “ Esto solo lo arreglamos entre todos.org” Surge ese movimiento de Indignados ( celebrado , pero solo festejado) que pretende , de una forma mas radical, mas conceptual, replantearse desde la raíz cuál o cuáles son los problemas, antes de dar soluciones.
Acabo de leer , como si fuese a propósito, el blog “Persona Empresa y Sociedad”, del Profesor de ESADE Josep M. Lozano que bajo el titulo “El problema de los problemas viene de lejos” reflexiona sobre los problemas que aparecen en entornos organizativos, políticos y sociales; reflexiona sobre la complejidad de las organizaciones y de sus problemas cotidianos, y propone, entre otras cuestiones, que “solucionar, rápida, sencilla y efectivamente un problema es una solución equivocada, entre otras cosas porque damos por descontado que esa solución ya existe y esperamos que alguien la tenga, pero hoy nos enfrentamos con problemas complejos, cuya solución depende de quién y cómo participa en su definición, en su enfoque y en el proceso de solución “y afirma contundente, “hoy los problemas requieren una combinación de calculo y razones, porque en la definición y en la resolución de los problemas
son tan relevantes los datos
como los valores en los que los inscribimos,
el sentido que les conferimos,
el propósito que nos orienta o
el horizonte hacia el que se proyecta”.
Ver también COOPLEXITY de Ricardo Zamora profesor también de ESADE

el problema es que tantos han traicionado, que el engaño y el aprovechamiento, a costa del otro, es estructural; como no confío en el sistema me aprovecho de él, así que todos se aprovechan y el sistema no funciona.